sábado, 28 de abril de 2012

La bruja (164)


Una bruja tenía como profesión vender encantamientos y fórmulas para aplacar la cólera de los dioses; no le faltaban clientes y ganaba de este modo ampliamente la vida. Pero fue acusada por ello de violar la ley, y, llevada ante los jueces, sus acusadores la hicieron condenar a muerte.
Viéndola salir del tribunal, un observador le dijo:
-Tú, bruja, que decías poder desviar la cólera de los dioses, ¿cómo no has podido persuadir a los hombres?
Nunca creas en los que prometen hacer maravillas en lo que no se ve, pero son incapaces de hacer cosas ordinarias.
Esopo

3 comentarios:

  1. Tremenda reflexion. Estamos rodeados de brujos!

    ResponderEliminar
  2. Hola amigo Canoso.
    Quizás fue un castigo de los dioses por tanto entremeterse en sus decisiones :)
    Cachondeo a parte,coincido plenamente con Marilyn.
    Esperando que todo siga bien en el camino de tu recuperación un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Dicho así, Marilyn, da un poco de miedo jeje Besos.

    sagitaire, hay demasiado lobo vestido de piel de cordero. Un abrazo y seguimos, poco a poco pero siempre avanzando.

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails