jueves, 20 de octubre de 2011

Los dos escarabajos (154)


Pacía un toro en una pequeña isla, y dos escarabajos se alimentaban de su boñiga. Llegado el invierno, uno de ellos dijo al otro que iba a cruzar el mar a fin de que su compañero tuviera suficiente alimento, mientras él pasaría el invierno en tierra firme. Agregó que si encontraba comida en abundancia le traería a él también.

Cuando el escarabajo llegó al continente, encontró en él muchas y frescas boñigas, por lo que se estableció allí y se alimentó abundantemente. Pasó el invierno y volvió a la isla. Al verle su compañero gordo y saludable, le reprochó que no le hubiera llevado nada de lo prometido.

-- No me culpes a mí -- repuso --, sino a la naturaleza del lugar, porque se puede encontrar con qué vivir en él, pero es imposible alzar vuelo con tanta carga.

Siempre encontrarás supuestos amigos muy buenos para adular y prometer, pero no pasan de ahí, negándose a la hora real, de dar un servicio.
Esopo

11 comentarios:

  1. Interesante fábula Canoso... ummm, olleeee! que yo me pongo a tu servicio cuando lo creas oportuno... eso sí, sin mariconadas eee?, jaaaajajajaj :)

    Besines gua... uy! perdón, Un fuerte abrazo Canoso, muaaaaajajajajajaja :)

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  2. jajajajajaja Chema, que arte, vengo del tanatorio de acompañar a unos amigos, pero has conseguido sacarme una sonrisa. Un abrazo.

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  3. Jajaja, canoso, si no fuera porque no creo en el destino... Mi entrada está directamente relacionada con el mundo boñeguil jaja. Un abrazo, Esopo y las fábulas me encantan. Esta es genial, como casi todas. Creo que fue Molière el que dijo que el que va pregonando la mucha amistad que nos tiene es fingimiento, y el puro amor una mentira. Esas cosas no se dicen en voz alta, se demuestran. Un abrazo.

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  4. Muy buena esta fábula y lleva mucha razón de la cual desgraciadamente (y me ha servido de lección), yo misma he sido víctima de tal engaño y promesas. Al igual también yo alguna vez en mi vida le he fallado a algún amigo guiada por mis propios intereses.
    Con el tiempo te vas dando cuenta que de lo que siembras recoges y que buenos amigos hay poquísimos.
    Gracias por estas fabulosas enseñanzas y como siempre te digo, se las intentaré inculcar a mis hijos que son lo que empiezan a darse cuenta de la cura realidad y van dejando atrás esa bonita etapa donde la inocencia no te deja ver la maldad.
    Un super beso con todo el cariño del mundo.

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  5. Hola Canoso.

    ¡¡¡Esopo nunca deja de sorprenderme!!! ¡¡¡Cómo nos conocía!!! Te juro que a veces da miedo lo poco que hemos aprendido en más de 2000 años...
    Nunca faltarán los falsos amigos, esos que te adulan en los buenos tiempos y se olvidan de ti en los malos... Por eso es en esos tiempos de dificultades cuando realmente ves a los que sí son amigos de verdad.

    Un abrazo y besitos de jengibre.

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  6. Esopo va a acabar cayéndome mal, tan poca fe en la naturaleza humana, y lo peor es que acierta, pero te quita la ilusión.
    Besitos, ¡ya está aquí el viernes!

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  7. Y es que sinceramente, amigos de barra de bar, a montones, pero ...

    Por eso la excepciones se valoran tanto.

    Besos

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  8. Jaja, sí coincido con los comentaristas, este Esopo nos conocía demasiado!

    Un abrazo.

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  9. Estupenda fábula y muy cierta la frase de Esopo.
    Buen fin de semana
    Un abrazo

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  10. Yo estoy con Pilar, amigos de copas salen de tods los sitios, hasta debajo de las piedras.... pero de los buenos....
    Feliz viernes!

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  11. Julio, como bien dices, lo difícil es demostrarlo, lo de hablar... eso es fácil. Un abrazo.

    Chari, no siempre recoges lo que siembras, pero suele ocurrir, por eso es mejor demostrar más y hablar menos. Un beso.

    jengibre, no tienen un cierto a nuestros políticos que en vísperas de elecciones prometen el oro y el moro? Besos.

    Jana la de la niebla, pero la culpa no la tiene Esopo, la tenemos nosotros que no aprendemos... Besos

    Pilar, es que la palabra amistad se usa demasiado a la ligera... Besos

    Adrián J. Messina, si y nosotros aprendemos demasiado despacio... Un abrazo.

    Lola, yo seguiré poniendo fábulas que descubran como seguimos siendo tantos años después... Besos

    Marikosan, esos con los dedos de una mano... Besos

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