De un panal se derramó su deliciosa miel, y las moscas acudieron ansiosas a devorarla. Y era tan dulce que no podían dejarla. Pero sus patas se fueron prendiendo en la miel y no pudieron alzar el vuelo de nuevo. Ya a punto de ahogarse en su tesoro, exclamaron:
- ¡Nos morimos, desgraciadas nosotras, por quererlo tomar todo en un instante de placer!
Toma siempre las cosas más bellas de tu vida con serenidad, poco a poco, para que las disfrutes plenamente. No te vayas a ahogar dentro de ellas.
Esopo
Esopo
















11 comentarios:
O como decía mi abuela, "hasta la gloria de Dios, hace daño, si se disfruta en exceso".
Un beso
Que razón tiene Esopo
Un abrazo
Eso es casi como vivir peligrosamente... jejeje, pero Esopo no dejaba de tener su parte de razón, aunque a veces hay que comérselo todo de golpe para que no se pudra su contenido, que eso de "estar amarrado en la puerta de un baile como un burro" a veces es contraproducente pues llegan otros y se llevan el gato al agua :)
Un fuerte abrazo :)
Pilar, Lola, hasta lo más rico en exceso o sienta mal o termina hartando. Besos
Chema, tampoco consiste la cosa en esperar, tal vez un termino medio entre el exceso o la falta. Un saludo
me gusta este blog, muy interesante , saludos!
Mi padre lo decía en verso, no sé quién era el autor pero me acuerdo de la estrofa:
A un panal de rica miel
cien mil moscas acudieron,
y por golosas, murieron,
presas de patas en él.
¡Buena lección, Canoso!
Gracias Bren, lo mismo digo bienvenido. un abrazo.
Es de samaniego creo, sigue así:
Otra dentro de un pastel
enterró su golosina.
Así, si bien se examina,
los humanos corazones
perecen en las prisiones
del vicio que los domina.
Besos Jana.
Vale, entonces para las grandes sorpresas, hay que beberlas sorbo a sorbo.
Abrazo
¡Que maravilla!!!!gracias por compartir,abrazo.
Yo esta moraleja, intento aplicarla día a día en mi vida de pareja. De esta forma, todos los días están acompañados de nuevas sorpresas.
Me ha encantado esta pequeñita historia, pero con un gran mensaje (como todas las que nos has dejado).
Un besito grande.
Además se disfrutan más José Jaime. Un abrazo.
Gracias a ti por comentar. Un beso Fiaris
El mérito es de Esopo, que siglos después sigue estando vigente. Besos Chari
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