viernes, 1 de abril de 2011

La alondra moñuda (144)


Una alondra moñuda cayó en una trampa y se dijo suspirando:

-- ¡ Desgraciada alondra ! A nadie has robado ni oro ni plata, ni cosa valiosa alguna; llevarse un insignificante granito de trigo ajeno será la causa de tu muerte.


Nunca te expongas a un gran peligro por un mezquino beneficio.
Esopo

7 comentarios:

  1. Yo creo que todo es ponderable. Las alondras no tienen título de propiedad, todo le que cojen es robado. ¿Acaso, los políticos que nos dan ejemplo, no roban?. Un saludo. Muy interesante el blog, me quedaré por aquí.

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  2. Eso es cierto...a veces por lo menos perdemos lo más.

    Abrazos!

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  3. Excelente consejo, además me viene que ni al pelo.

    Abrazo

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  4. Pobre pájaro, tan solo quería comer, la vida es realmente cruel.

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  5. Hola Canoso..

    Un buen consejo amigo... así sera... un abrazo de buen domingo

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  6. Visto así marikosan, aunque igual es excesivo el castigo, no crees? Besos

    Como tengamos que tomar ejemplo de los político, Emilio, mal futuro nos espera. Un abrazo y bienvenido.

    No evaluamos los riesgos y perdemos más de lo que ganamos. Besos Gladyzs

    Vaya, pues me alegro mucho José Jaime. Un abrazo

    El que puso la trampa se valió precisamente de eso, Pilar. Besos.

    Un fuerte abrazo Balovega, y un beso

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