Un jilguero encerrado en una jaula colgada en una ventana cantaba de noche. Oyo un murciélago desde lejos su voz, y acercándosele, le preguntó por qué cantaba sólo de noche.
-- No es sin razón -- repuso -- porque de día cantaba cuando me atraparon, pero desde entonces aprendí a ser prudente.
-- ¡ Pues no es ahora cuando debías serlo, pues ya estás bien enjaulado, sino debió haber sido antes de que te capturaran ! -- replicó el murciélago.
-- No es sin razón -- repuso -- porque de día cantaba cuando me atraparon, pero desde entonces aprendí a ser prudente.
-- ¡ Pues no es ahora cuando debías serlo, pues ya estás bien enjaulado, sino debió haber sido antes de que te capturaran ! -- replicó el murciélago.
La prudencia es para vivirla antes de caer en el error, no para después de la desgracia.
Esopo
Esopo
















6 comentarios:
Cierta la reflexión Canoso. Por desgracia a veces la razón no sabe como sopesar las probabilidades y actua por inercia, ya sabes, el instinto que como animales también poseemos. Aunque no siempre acertemos en su uso. ¿Cómo iba a saber el pájarillo que por cantar sería capturado?... sencillo, el gilgero desconocía como las gastamos los humanos :)
Un fuerte abrazo Canoso
Si es que aprendemos tarde, y mal.
Me encanta! muchas veces nos lanzamos sin ver las posibles consecuencias, no dijo que los pajaros no canten, pero si puden estar alerta. Un grabrazo mi lindo amigo
Buena reflexión en cuanto a lo que dice RC, ¿cómo se va a imaginar el pajarito la crueldad humana?
Besines de lindo fin de semana Canoso,
Buenas noches...
Pasaba por estos lares y al ver la puerta abierta entre a saludarte..
Un besote de buen fin de semana
bellisimas y reflexivas letras nos regalas , esta asturiana te da infinitas gracias por compartirlas y te manda un besin muy muy grande.
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