Se hallaban en contínua guerra los ratones y las comadrejas. Los ratones, que siempre eran vencidos, se reunieron en asamblea, y pensando que era por falta de jefes que siempre perdían, nombraron a varios estrategas. Los nuevos jefes recién elegidos, queriendo deslumbrar y distinguirse de los soldados rasos, se hicieron una especie de cuernos y se los sujetaron firmemente.
Vino la siguiente gran batalla, y como siempre, el ejército de los ratones llevó las de perder. Entonces todos los ratones huyeron a sus agujeros, y los jefes, no pudiendo entrar a causa de sus cuernos, fueron apresados y devorados.
Vino la siguiente gran batalla, y como siempre, el ejército de los ratones llevó las de perder. Entonces todos los ratones huyeron a sus agujeros, y los jefes, no pudiendo entrar a causa de sus cuernos, fueron apresados y devorados.
Cuando adquieras puestos de alto nivel, no te vanaglories, pues mucho mayor que la apariencia del puesto, es la responsabidad de cumplir lo encomendado.
Esopo
Esopo
















4 comentarios:
Querido Canoso: me encantó la fábula de los ratones, y el Pensamiento de Esopo, es una auténtica reflexión. Perdona que no te visitara, pero sabes como estoy, cuando ya esté en España, prometo ponerme al día. Gracias amigo por pasarte a tom,ar un café conmigo, y dejarme tu cariñoy lindas palabras. Te llevo en mi corazón. Un fuerte abrazo. Uru.
No tienes por qué excusarte Uru, yo pasaré por tu casa a tomarme el café contigo, cuando puedas puedes venir, que estás en casa. Un besote y cuídate.
De ser de origen humilde a ostentar un cargo, menudo peligro. Así les paso a los ratones jefe.
Abrazo
Hay que tener siempre muy claro, José Jaime, de dónde vienes y a dónde vas, o el batacazo puede ser enorme.
un abrazo y buen domingo.
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