viernes, 9 de julio de 2010

El caballo y el soldado (110)

Un soldado, durante una guerra, alimentó con cebada a su caballo, su compañero de esfuerzos y peligros. Pero, acabada la guerra, el caballo fue empleado en trabajos serviles y para transportar pesados bultos, siendo alimentado únicamente con paja.

Al anunciarse una nueva guerra, y al son de la trompeta, el dueño del caballo lo aparejó, se armó y montó encima. Pero el caballo exhausto se caía a cada momento. Por fin dijo a su amo:

-- Vete mejor entre los infantes, puesto que de caballo que era me has convertido en asno. ¿ Cómo quieres hacer ahora de un asno un caballo ?

En los tiempos de bienestar,
debemos prepararnos para las épocas críticas.

Esopo

9 comentarios:

  1. teniendo en cuenta que las épocas de bienestar no duran eternamente, ni siquiera demasiado, y que después de arriba, solo queda abajo, (a no ser más arriba, improbable) Esopo tiene razón,

    prepararse para épocas criticas es una buena solución, lástimas no saber de que manera serán críticas las cosas para prepararse no?
    saludos

    ResponderEliminar
  2. Habría entonces que recordar aquellas sabías palabras que decían: estad siempre alertas, pues no sabéis ni el día, ni la hora...

    Un abrazo Jesús

    ResponderEliminar
  3. El asno era el que se subía encima del caballo.

    Blogsaludos

    ResponderEliminar
  4. No esta mal ser prercavidos y no creer que la tendremos siempre de nuestro lado.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. muy buen moraleja, en ocaciones e puede mas que en otras y hay que aprovechar para guardar. Por ejemplo un fondo pensiones par la vejez. Un fuerte abrazo mi lindo amigo

    ResponderEliminar
  6. Que poco glamour tienen las hormigas nos dijeron y les hicimos caso, no nos dimos cuenta que eran quienes acumulaban nuestros pobres granitos de arroz.

    ResponderEliminar
  7. Pues si, Adivín, para qué negarlo... Blogsaludos

    Al menos, TR, deberíamos tener eso en cuenta, y no pensar que siempre ser4emos afortunados. Un abrazo

    Quien pueda, RC, que algunos ya están a lo justo como para encima ahorrar, perono es mala filosofía guardar en vacas gordas, para los tiempos de vacas flacas. Un beso

    Para darnos de comer cuando llegue el invierno... Un beso Pilar

    ResponderEliminar
  8. Hola Canoso.

    El soldado era un hombre cruel que en cuanto acaba la guerra se olvida de su compañero de esfuerzos y peligros y lo trata como a un asno, pagándole de esta manera sus sacrificios. Si luego tiene que ir a pie, el mismo se lo ha ganado. Que rápido se olvida la ayuda prestada en tiempos duros, cuando llegan tiempos de bonanza...

    Besitos de jengibre.

    ResponderEliminar
  9. Por desgracia nos ocurre en demasiadas ocasiones, cuando todo va como nos gusta, nos olvidamos del que nos ayudó. Debemos aprender de la fábula.

    un beso y buen domingo

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails