viernes, 28 de mayo de 2010

La cierva tuerta (104)

Una cierva a la que le faltaba un ojo pacía a orillas del mar, volviendo su ojo intacto hacia la tierra para observar la posible llegada de cazadores, y dando al mar el lado que carecía del ojo, pues de allí no esperaba ningún peligro.

Pero resulta que una gente navegaba por este lugar, y al ver a la cierva la abatieron con sus dardos. Y la cierva agonizando, se dijo para sí:

-- ¡ Pobre de mí ! Vigilaba la tierra, que creía llena de peligros, y el mar, al que consideraba un refugio, me ha sido mucho más funesto.

Nunca excedas la valoración de las cosas. Procura ver siempre sus ventajas y desventajas en forma balanceada.
Esopo

5 comentarios:

  1. Evaluar los pro y los contra para estar seguros.
    Un abrazo y buen fin de semana.

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  2. Hola amigo... Un gran besote de buen fin de semana...

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  3. ¿Aló? ¿Aló?
    ¡Tún, tún!
    ¿Quién es?
    ¡Tienes una sorpresa en la casita de Cass (A Cualquiera le sucede)!

    http://acualquieralesucede.blogspot.com/2010/05/dardo-de-oro-premio-dardo-y-blog-de-oro_28.html

    Y mucho cariño también…

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  4. A veces es tan peligroso sobrevalorar a las personas, infravalorarnos a nosotros mismos... o creernos demasiado o no dar importancia a los demás.
    Bendito equilibrio... o el desequilibrio equilibrado.
    Besotes.

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  5. Aunque no siempre es tarea fácil, TR un abrazo

    Igualmente Balovega, un abrazo

    Gracias Cassiopeia, y lo dicho, felicidades.

    Así es Anita, pero a veces ese equilibrio, aunque deseable, es muy difícil de conseguir. Besotes

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