viernes, 12 de marzo de 2010

El cuervo y la culebra (94)

Andaba un cuervo escaso de comida y vio en el prado a una culebra dormida al sol; cayó veloz sobre ella y la raptó. Mas la culebra, despertando de su sueño, se volvió y la mordió. El cuervo viéndose morir dijo:

-- ¡Desdichado de mí, que encontré un tesoro pero a costa de mi vida!

Antes de querer poseer algún bien, primero hay que valorar si su costo vale la pena.
Esopo

8 comentarios:

  1. Muchas veces la ceguera por conquistar algo valioso no nos hace nedir las consecuencias.
    Un abrazo

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  2. Gran verdad. Cuantas veces malgastamos fuerza y empeño en algo que no valía el esfuerzo realizado.

    Buen fin de semana.

    Besitos de jengibre.

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  3. Me parece muy acertado
    Un beso Canoso y buen fín de semana,

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  4. hola,

    ...la ansiedad del deseo de conseguir algo, en ocasiones, nos aturde y no nos deja observar el camino correcto para lograr ese objetivo...

    Abrazos :)

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  5. Lo que un principio pareció fácil, ahora se convierte en una trampa mortal.

    Abrazo

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  6. Así es TR a veces nos lanzamos sin ver los peligros... abrazos

    E incluso las gastamos en su totalidad y no lo conseguimos, sin poder emprender otra cosa... Besos jengibre

    Besos rosscanaria, otra genialidad de Esopo. Buen fin de semana

    Se pierde algo con la edad, Chema de esa efusividad que comentas, pero aún así a veces, nos damos el gran tortazo. Un abrazo

    Así es, José jaime pensaba que tenía el almuerzo solucionado y no midió las consecuencias... un fuerte abrazo.

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  7. Excelente moraleja, muchas veces no medimos el precio a pagar. Pasa en la vida real. Un fuerte abrazo

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  8. Cuando trasladas estas moralejas a la vida real te das cuenta de que son mucho más habituales y muy actuales, un beso de interés

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